Acabo de ser testigo, integrante más bien, de una situación que puede servir de análisis antropológico.
Estaba en el teatro, apenas aclimatándome después de haber superado las vicisitudes de estar en la lista de espera, apretujarme para conseguir un asiento más o menos decente y en el proceso de trazado de rutas de escape en caso de que no quisiera chutarme las tres horas y media que dura la obra de teatro, cuando los actores empezaron a hablar a oscuras, con una linterna como única iluminación. No faltó la espectadora que se llevó las manos a la boca con una casi imperceptible exclamación, segura de que ese era una sesuda decisión del director "qué maravilla" pensaba; pero no, en realidad se fue la luz.
Entonces cayó el telón, desde la puerta se escuchó un "¿me dejas pasar?" y enseguida la explicación, "es q ue se fue la luz, la compañía de luz dice que están trabajando" y cerró con "vamos a esperar un ratito, a ver si vuelve"
Unos se salieron a tropezones, los más nos quedamos ahí, sentados en la oscuridad. Las parejitas empezaron a besuquearse, y yo, como iba sola, empecé a comerme los cacahuates japoneses que no había sacado de mi bolsa desde la última vez que me subí a un avión.
Pasó el ratito de espera oficial y volvió la mujer. ¿Qué quieren hacer? porque si quieren esperar esperamos, , si no, les reponemos su función en septiembre; pero pos ahí como ustedes vean"
Los aguerridos no se hicieron esperar "¡sí, esperamos!" Seguidos por los que intentan tomar una decisión basándose en el conocimiento "¿sabes si es local o namás de esta cuadra?" "Que dicen que se tronó un transformador" Decepción del público..."Mmmta" Por fin un valiente se atrevió a revelar que no es que la función le interese tantísimo como pa esperar a- ver- a- qué- horas "¡En septiembre!" Y el Quorum ¡Sí! y los contestatarios ¡No! y la voz mediadora "No vamos a llegar a una decisión unánime, que los que no quieran esperar se vayan y regresen en septiembre, y los que queramos esperar esperamos otro rato" ¡Sí, eso! Es que yo vivo en Mérida" "Sí, no podemos ponernos de acuerdo" y el defensor de la democracia "pero podemos votar" Barullo repentinamente interrumpido por la primera actriz, "No, a ver, soy Julieta Egurrola, nosotros ya tuvimos que parar, ustedes ya se distrajeron, el problema no tiene pa cuando resolverse, no vamos a estar aquí, lo mejor es que se cancele y nos vemos en septiembre" Segundos de silencio y aplausos. "Y entonces pa que nos preguntan si namás nos van a regañar"
Cambié tres horas y media de teatro por hora y media de tráfico para regresar a mi casa, cómo no utilicé ese argumento. Caray.